La literatura inspira; a través de las páginas de grandiosos libros conocemos ideas que ni siquiera imaginábamos. Muchas veces nos hacen imaginar un mundo imposible y soñamos con hacer descubrimientos que nos lleven a otros lugares. Muchos la retoman para saber si en realidad eso que los libros aseguran puede ser posible. Científicos, matemáticos, psicólogos y médicos se apropian de lo que los escritores de ciencia ficción plasman en sus páginas para darle sentido a sus investigaciones, que en muchas ocasiones demuestran que la ficción y la realidad no están tan separadas como creemos.

La psicología es tal vez la ciencia que más se basa en la literatura para darle nombre a sus enfermedades y trastornos. Freud fue el primero en incursionar en esa cercana relación. Su síndrome de Edipo y Elektra fueron bastantes populares por la polémica que generaron. A través de ellos muchos comprendieron la relación que se puede desencadenar entre padres e hijos.

En el mundo literario todo es posible, no hay límite para la imaginación y los personajes siempre son peculiares. Por eso las explicaciones y teorías pueden acuñar el nombre de alguno. Te presentamos algunos trastornos que reciben su nombre de aquellos cuentos que nos hacían imaginar y pensar mundos imposibles.

Síndrome de Peter Pan

Peter Pan es un niño que llegó al País de Nunca Jamás para no crecer, en ese lugar no existe tiempo por lo que aquellos que son niños nunca serán adultos. Esta historia fue escrita por James Matthew Barrie y retomada por el doctor Dan Kiley para explicar el comportamiento de las personas mentalmente inmaduras.

Según Kiley quien padece este síndrome no quiere crecer y se estanca en formas de vida infantiles, no tiene metas y objetivos acordes con su edad, por lo que se vuelven egoístas y en casos severos, narcisistas.

Síndrome de Otelo

En la tragedia de Shakespeare, Otelo es un hombre moro del ejército de Venecia que ha logrado conquistar a la hija del senador Barbancio, de nombre Desdémona. Pero las intrigas y habladurías de Yago y Casio hacen que Otelo desconfíe de su mujer y decida matarla.

El síndrome que se basa en Otelo caracteriza a personas que son extremadamente celosas, por lo que también es conocido como celotipia o delirio celotípico. Las personas que tienen este síndrome, tienen una preocupación excesiva e irracional porque su pareja les sea infiel, están absolutamente convencidos de que lo son sin un motivo real y el rival se convierte en una de las principales preocupaciones.

Síndrome de Rapunzel

Rapunzel es un cuento de los hermanos Grimm en el que una joven princesa capturada y encerrada en la torre más alta de un castillo, puede lograr que su príncipe azul suba hasta donde se encuentra gracias a sus largas trenzas. El síndrome que lleva su nombre caracteriza a aquellas personas que tienen la extraña obsesión de comer su cabello compulsivamente.

Este síndrome puede generar enfermedades graves tras formar una bola de pelo en el intestino. Algunos pacientes con el síndrome de Rapunzel, también conocido como tricofagia, han acabado muertos por las complicaciones intestinales.

Síndrome de Dorian Gray

En la novela de Oscar Wilde, el protagonista vende su alma al diablo para ser siempre joven. Este síndrome fue descrito por primera vez en un simposio sobre cirugía estética como un trastorno dismórfico corporal que describe a aquellas personas que se obsesionan con sus defectos físicos y con hacerse más viejos.

Síndrome de Alicia en el país de las maravillas

En el cuento de Lewis Carroll, Alicia en el País de las maravillas, la pequeña niña entra en un mundo fantástico donde todo es extraño, pero una de las peculiaridades es la ingesta de pócimas para lograr reducir o aumentar de tamaño. El síndrome se caracteriza por ser un trastorno neurológico en niños que generalmente de noche describen síntomas en los que su percepción visual e imagen corporal lucen distintas a lo normal: partes de su cuerpo son distintas, los objetos externos se distorsionan y los sentidos no perciben bien la realidad. Generalmente, al llegar la adolescencia los síntomas desaparecen, pero algunas personas los sienten por toda su vida antes de dormir.

Síndrome de Pickwick

En su novela Los papeles póstumos del Club Pickwick, Charles Dickens describe las aventuras de Joe, un niño gordo que se queda dormido en los momentos más inoportunos. Después de más de cien años, en 1956, los especialistas describieron la somnolencia en pacientes con obesidad. Se le conoce oficialmente como Síndrome de hipoventilación y obesidad, y, normalmente, las personas que lo padecen tienen problemas para respirar con normalidad mientras duermen, lo que les provoca ronquidos y dolores de cabeza.

Complejo de Cenicienta

En el cuento de los hermanos Grimm, la Cenicienta vive bajo el yugo de su madrastra y sus hermanastras, quienes le imponen horribles castigos y la tratan como esclava hasta que encuentra a su príncipe azul que la hace salir del martirio. Este complejo tiene dos significaciones. La primera la hizo el doctor Peter K. Lewin, quien en 1976 aseguró que se trata de un trastorno en el que los niños adoptados aseveran ser maltratados o descuidados por sus madres adoptivas aunque esto sea mentira.

En la segunda, Colette Dowling le dio nombre al miedo que sienten las mujeres a la independencia y a su deseo inconsciente de depender y ser cuidadas por otros; un deseo inconsciente de ser atendidas, basándose, principalmente, en el temor de ser independientes. Se refieren así porque, según Dowling, las mujeres sólo están a la espera de conseguir un príncipe azul.

Síndrome de Huckleberry Finn

El personaje de Mark Twain es un niño que no puede encajar en la sociedad, tal vez debido al alcoholismo de su padre. Huckleberry es el mejor amigo de Tom Sawyer, quien vive bajo la protección de la viuda de Douglas mientras se hace fechorías con su banda de ladrones, pero su padre lo captura y lleva a vivir a una choza. El síndrome se caracteriza porque el niño evade sus tareas y responsabilidades, no quiere crecer ni llegar a la vida adulta, quiere seguir haciendo travesuras y no pretende cambiar.

Síndrome de Pollyanna

En la novela de Eleanor H. Porter, Pollyana es una niña demasiado optimista que siempre busca encontrar el lado bueno de las cosas por más feas que parezcan. El síndrome se presenta cuando las personas tienen un optimismo enfermizo que puede poner en riesgo la vida de quien cree que nada puede salir mal.

Síndrome Madame Bovary

La novela de Gustave Flaubert nos presenta a una mujer que busca un amor ideal inexistente y busca escapar de su matrimonio y vida convencional. Aquellos que padecen este síndrome se caracterizan por vivir con insatisfacción crónica, nunca están contentas y sienten que su vida no vale la pena, por lo que se relaciona directamente con la depresión.

 

Anuncios